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EL ESCAPULARIO SE QUEDA EN CASA… ROCA REY ABRE LA PUERTA GRANDE Y CONQUISTA SU CUARTO TROFEO. EL JULI TAMBIÉN EN HOMBROS Y EL MEXICANO GILIO CORTA UNA OREJA.

Por: Pedro León Martínez / Luis Miguel León

En una tarde fría, pero con los tendidos totalmente abarrotados, se realizó la tercera y última corrida de abono de la Feria del Señor de los Milagros, lidiándose dos toros de la ganadería española de Puerto de San Lorenzo y uno del hierro también hispano de La Ventana del Puerto, completándose el encierro con tres ejemplares peruanos de San Pedro, ante la desafortunada noticia de la muerte, durante el viaje, de cinco toros provenientes de España, ocurrida en los días previos al festejo.

Los tres toros españoles han tenido sólo una aceptable presentación, seguramente debido a la cercanía de su fecha de llegada a nuestro país, lo que suele generar siempre una pérdida de peso y, destacando, en cuanto al juego, aquel lidiado en primer lugar, Sabueso, de la ganadería del Puerto de San Lorenzo, que ha sido declarado finalmente como ganador del Escapulario de Plata, por ser el mejor toro de la Feria. Por su parte, los tres ejemplares de San Pedro tuvieron una muy ajustada presencia, destacando en su desenvolvimiento el lidiado por Roca Rey en tercer lugar.

El espectáculo se inició desde las tres de la tarde con la presencia en el ruedo de las bandas de las fuerzas armadas y policiales, encargándose de entonar el Himno Nacional del Perú, que fue emocionadamente cantado por la concurrencia, para luego retirarse cada una marchando y tocando pasodobles toreros. Enseguida, al son de una marinera ejecutada por la banda de músicos “Unión Juventud Coracora”, se llevó a cabo una presentación de caballos de paso y de baile a cargo de parejas que fueron del agrado de la concurrencia.

A las tres y media de la tarde salen las cuadrillas al ruedo encabezadas por Julián López “El Juli”, vestido de azul marino y oro, Andrés Roca Rey, de corinto y oro y el toricantano, Arturo Gilio, de blanco y oro. Una vez que saludaron a la presidencia, los tres alternantes se retiraron al callejón para dar paso al espectáculo mencionado, reapareciendo a las cuatro de la tarde para saludar a la afición.

“El Juli” ha mostrado una vez más en Acho su indiscutible categoría de gran figura del toreo. Su primero, de San Pedro, es lidiado en segundo lugar por la alternativa de Gilio; evidencia su poca casta desde la salida al ruedo, saltando incluso al callejón y, si bien embestía sin mayores dificultades, no ofreció mayor colaboración con el capote. A pesar de que el animal se metía por dentro, el diestro español realizó una faena de muleta correcta, cuidándolo mucho, dándole sitio y logrando una buena labor, especialmente al torear por derechazos. Mató de una estocada entera, aunque algo trasera, siendo pitado el toro por un sector de las gradas al momento del arrastre y silenciada la labor del torero.

El cuarto toro, de La Ventana del Puerto, cumplió en cuanto a bravura y permitió una muy buena actuación de El Juli. Acude con poca certeza al capote el ejemplar español, pese a lo cual su matador logra instrumentar algunas verónicas rematadas con una media. Hay un buen quite por chicuelinas y, tras brindar al público, inicia su trasteo doblándose toreramente por bajo; luego, las series de muletazos son de gran mando y poder por ambos pitones, demostrando su depurada técnica en todo momento de la lidia. Redondos finales de importante intensidad y va por el acero, no sin antes conseguir una serie más de redondos que terminan de calar en los tendidos. Estocada entera y, aunque algo trasera, es de efecto mortal, concediéndosele las dos orejas.

Andrés Roca Rey ha ratificado frente a su público de Acho su posición actual en la cumbre del toreo, demostrando a lo largo de la tarde la forma en que domina a los toros, dándoles la lidia que requieren de acuerdo a sus condiciones y siempre ofreciendo espectáculo de gran figura.

A su primer toro, de Puerto de San Lorenzo, lo recibe con lances a pies juntos, con desmayo en los brazos, rematando con una media. Tras un buen puyazo de César Caro, que se retiraba de los ruedos tras una brillante trayectoria, Dennis Castillo y Ronald Sánchez se lucieron en dos excelentes pares de banderillas, teniendo que saludar montera en mano para agradecer la ovación. Brinda Roca Rey al público e inicia su faena en los medios, de rodillas, para instrumentar hasta dos cambiados por la espalda rematados ya en pie con un imponente pase de pecho, marca de la casa. Siguió la faena con la derecha y luego con la izquierda con mucho mando, siendo el trasteo emotivamente coreado por los tendidos y poniéndolo todo el peruano, pues su enemigo acusa su poca fuerza y falta de transmisión. Estocada en todo lo alto y recibe el premio de las dos orejas.

En el quinto, de San Pedro, todo lo realizado ha sido fruto del poderío de la muleta de Roca Rey a un ejemplar carente de fuerza desde el capote, al cual fue metiendo al engaño con mucha paciencia. Brinda a Rafael Puga y empieza su trasteo con muletazos por alto apoyado en las tablas y, si bien el animal hace notoria su falta de calidad, el torero peruano está muy firme y con mucha voluntad, tragando sus repentinos parones y sacando uno a uno los muletazos por ambos pitones. Estocada algo tendida y el toro demora algo en caer, lo que no impide que se le conceda finalmente una oreja tras escuchar un aviso.

Arturo Gilio entró en la historia de la Feria del Señor de los Milagros, al ser el único mexicano en haber tomado la alternativa en Acho, toreando con calidad y demostrando que tiene todas las condiciones para lograr posiciones destacadas en el escalafón. Se salía suelto su primero, de Puerto de San Lorenzo, pero luego logra fijarlo y, ya en los medios, lo torea por caleserinas, rematando vistosamente. Tras la ceremonia de la investidura de matador de toros, brinda a su padre y, luego de citar de rodillas en los tercios en un pase por alto, se sale suelto el animal así que se dirige a los medios para instrumentar una serie de derechazos de rodillas que engarza con una arrucina -siempre de rodillas- y rematando con el pase de pecho. Tras ello, hay series por ambos pitones de gran temple y suavidad, aprovechando la enorme calidad del toro, que repite con extraordinaria nobleza. Bernadinas finales y pierde los trofeos por su desacierto con la espada, calando al animal en el primer intento y pinchándolo luego, siendo aplaudido el toro en el arrastre y recibiendo tibias palmas Gilio tras escuchar un aviso.

Al sexto, de San Pedro, lo recibe el azteca con verónicas de buena factura, demostrando su buen toreo de capote. Brinda a su madre y extrae al toro de la querencia para intentar por derechazos; el astado peruano no tiene calidad y no se presta al lucimiento, pero es rescatable la voluntad del toricantano, quien de a pocos va convenciendo paulatinamente a su enemigo y logrando algunas buenas series con la mano derecha, sacando los muletazos de uno en uno y en distancias muy comprometedoras. Estocada entera y de rápido efecto que hace doblar al toro sin puntilla, cortando una merecida oreja.

Cerrando la tarde, se da a conocer el veredicto del jurado que tuvo a su cargo la votación por los trofeos de la Feria. Andrés Roca Rey se hace acreedor, por cuarta vez, del Escapulario de Oro a la mejor faena y, por su parte, el Escapulario de Plata al mejor toro corresponde a “Sabueso”, ejemplar de la ganadería española de Puerto de San Lorenzo, lidiado en primer lugar en la última corrida de abono y que fue el de la alternativa de Arturo Gilio.

Finalmente, les presentamos una breve síntesis de los toros lidiados durante el festejo:

NOMBRECOLORPESOLIDIADORGANADERÍA
159“Sabueso”Negro492Arturo GilioPuerto de San Lorenzo
149“Imprudente”Negro477El JuliSan Pedro
152“Cara Sucia”Negro462Roca ReyPuerto de San Lorenzo
175“Inspector”Negro listón473El JuliLa Ventana del Puerto
71“Bohemio”Negro listón455Roca ReySan Pedro
267“Buen Mozo”Negro listón486Arturo GilioSan Pedro